¿Por qué medir en m³ y no en m²?
En el ámbito industrial, la superficie de suelo (m²) es un dato insuficiente. La verdadera carga térmica depende del volumen total de aire que se desea calentar. Un taller con techos de 3 metros de altura requiere una potencia radicalmente distinta a un galpón con techos de 6 metros, aunque ambos tengan la misma planta. Por ello, el primer paso siempre es multiplicar: Largo x Ancho x Alto = m³.
La Fórmula del Cálculo Térmico
Para determinar los Kilowatts (KW) necesarios, utilizamos una fórmula técnica que considera el diferencial de temperatura y el coeficiente de aislamiento del recinto:
$$P = V \cdot \Delta T \cdot K$$
- V: Volumen del recinto en m³.
- $\Delta T$: La diferencia entre la temperatura exterior y la temperatura deseada en el interior.
- K: El coeficiente de dispersión de calor (basado en el tipo de construcción y aislamiento).
La Importancia de la Potencia Real
Como hemos mencionado anteriormente, existe una brecha enorme entre la eficiencia de los equipos según su fuente de energía. Mientras que un equipo a Gas o Diésel de 15 KW o 30 KW puede proyectar calor a 4 o 5 metros gracias a su llama interna, un equipo eléctrico monofásico de 3 KW apenas logra calentar el aire a 1 metro de distancia.
Para espacios de gran volumen (más de 500 m³), la recomendación técnica de Equisol suele inclinarse hacia turbocalefactores de alta potencia, garantizando que el aire caliente circule de manera uniforme por todo el recinto.
Equivalencias Rápidas para tu Cotización
Recuerda que en Equisol vendemos todos nuestros equipos en Kilowatts, pero si manejas otras unidades, aquí tienes la referencia directa:
- 1 KW = 860 Kcal/h
- 1 KW = 3.412 BTU/h
Si tu cálculo arroja una necesidad de 50.000 Kcal/h, necesitarás un turbocalefactor de al menos 58 KW para cubrir el requerimiento con holgura.





